El bicentenario de la proclamación de la independencia del Perú se acerca cada vez más. A estas alturas contamos con más fuentes que antes para explicar dicho tema y con grandes avances en investigación histórica, especialmente en lo que respecta a historias regionales como ha dado a conocer el historiador sanmarquino Daniel Moran.[1]

Motivado por la lectura de su trabajo y otros nos animamos a presentar algunas ideas preliminares sobre el proceso de la independencia con miras a incentivar la reflexión y el debate al encontrarnos “ad portas” del Bicentenario de los levantamientos ocurridos en esta región en los meses iniciales de 1812.

1. La Terminología

Al proceso de la independencia se le han otorgado varias nominaciones como: “lucha por la emancipación, guerra separatista, guerra de la independencia” entre otras.

La primera denominación no refleja en sí la característica de los hechos. La emancipación está ligada con que uno otorga algo a otro, pero para el caso peruano como bien lo expresó el historiador Waldemar Espinoza la actitud de España no fue de ese calibre: “España nunca quiso dar libertad al Perú”[2]

Por otro lado, la independencia criolla no fue una guerra separatista, debido a que esta fue un movimiento “urbano, moderno y reformista,” entonces no se puede aseverar que la independencia proclamada el 28 de julio de 1821 tenga un carácter separatista, por el contrario fue un movimiento aniquilador del verdadero proceso revolucionario separatista iniciado en 1536 y que a nuestro modesto ver tuvo su máxima expresión en 1780-1781 con la gran rebelión de resonancia continental y mundial de José Gabriel Condorcanqui Noguera(T. A. II) como bien han explicitado los historiadores Atilio Sivirichi Tapia, Luís Antonio Eguiguren, Boleslao Lewin entre otros.

Siguiendo el pensamiento del doctor Waldemar Espinoza podemos afirmar que la tercera nomenclatura refleja de manera más acertada dicho proceso, pero aclarando que sencillamente fue una independencia política del poder español y no tuvo una independencia social ni menos económica.[3] En ese sentido la lucha por la independencia cabal sigue vigente hasta la actualidad y es tarea del presente y para el futuro como bien expresó el historiador Pablo Macera al referirse a estos acontecimientos: “Dependen del futuro que en estos mismos momentos estamos escogiendo.”[4]

De tal manera que recordar el proceso de la independencia nos convoca aunar esfuerzos para materializar la promesa de la independencia que hasta ahora no se ha cumplido, en gran medida por la irresponsabilidad de todos los peruanos que no hemos asumido nuestra responsabilidad.

2. Las interpretaciones

Sobre el proceso de la independencia existen varias interpretaciones. Como bien advirtió el doctor Macera: “Cada clase social, cada generación, cada época, rehace los significados históricos según la perspectiva de su identidad, posesión e interés.”[5] Estas interpretaciones varían una de otra empezando por la interpretación providencial de Bartolomé Herrera hasta la “Independencia concedida más que obtenida”[6] planteada por los intelectuales Bonilla y Spalding.

El proceso de la independencia criolla que se gestó aproximadamente hace ya doscientos años atrás no depende de los hechos ocurridos en aquel tiempo, sino depende mucho de lo que se hizo día a día después de ese momento hasta la actualidad. La independencia del Perú depende en cierta medida de lo que cada uno de nosotros estamos escogiendo, decidiendo y ejecutando en estos momentos.

3. La independencia criolla y el proyecto indígena

La independencia criolla dejó trunco el proyecto independentista indígena que tuvo su máxima expresión con Túpac Amaru II, como bien ha dicho Grigulevich: “Nunca hubo una intervención de carácter tan masivo contra los colonizadores, ni la población autóctona declaró tan resueltamente su derecho a la existencia independiente.”[7]

Este levantamiento tuvo sus profundas influencias en la decisión de la independencia criolla 40 años más tarde. Los criollos por miedo a que los indígenas, negros y otras castas atacaran las estructuras feudales y colonialistas tuvieron que aceptar la independencia venga de donde venga con tal de “defender sus bienes, logrerías e inclinaciones familiares y de clase.”[8] La independencia tuvo que ser admitida “para que los indígenas, negros, mestizos, mulatos y demás castas no pudiesen anticipárseles proclamándose independientes”[9] Asimismo, con la independencia se le negó a las grandes mayorías el derecho de afianzar su propia nacionalidad. Como bien dice Manrique nació una “república sin ciudadanos.”[10]

En estos días de “supuesta celebración” se hace necesario reflexionar sobre la realidad de los asuntos que sucedieron, pero armados con la veracidad, aunque esta sea dolorosa. Por eso pensamos que se hace necesario recordar las palabras del profesor Waldemar Espinoza: “Los criollos acudieron a la Independencia por miedo a las muchedumbres y no por adhesión a la libertad”. Esa es la verdad que falta ser también conocida, aunque cada año nos recuerdan lo que hace 189 años sonó en el tímpano de nuestros antepasados “la proclama sacro santa de la libertad.”[11] EsaS son palabras y los hechos son distintos.

4. Las “independencias regionales” y su desafío

El proceso de la independencia en las distintas regiones (pueblos) no coincidieron con la declaración de la independencia en Lima o de los criollos limeños. Esa variedad se observa en su anticipación cronológica a lo ocurrido en la ciudad de Lima como ejemplo “el cabildo de Supe se declaró independiente el 5 abril de 1819.”[12] El 16 de octubre Nazca, el 20 Ica, 8 de noviembre Huamanga, 29 del mismo mes Tarma.[13] Huánuco el 15 de diciembre de 1820.[14] y otros se adhirieron años después de la proclama del 28 de julio de 1821, como ejemplo podemos mencionar el cabildo arequipeño (1825).

Reconociendo la variedad de este proceso se hace necesario diversificar la “celebración” del día de la declaración de “la independencia”. Por lo tanto, a Huánuco le correspondría reflexionar, recordar si se quiere celebrar la declaratoria de su independencia cada 15 de diciembre y eso debe ser así, lástima que en los últimos años se ha perdido rememorar dicho acto, siguiendo la corriente capitalina, se programan actividades en el mes de julio, con ciertos actos de carácter militar que muchas veces nada dicen a la gran mayoría.

El año pasado (2009) no se realizó (en Huánuco) el acostumbrado desfile cívico escolar en el lugar de la laguna; solamente hubo el desfile de puestos de venta en la “Laguna Viña del Río” que se convirtió según advertencia de autoridades pertinentes en una “bomba de tiempo.”[15] Además, dicho lugar fue convertido en uno de los focos principales de contaminación sonora y de otras contaminaciones. Aunque esperábamos que en el presente año (2010), no se vuelva a repetir los mismos atropellos contra la integridad de los vecinos cercanos a este lugar. El asunto no ha cambiado, por el contrario, siguen las contaminaciones del año pasado y a esto hay que agregar la sobrecontaminación del río Higueras, que en estos días se convierte en el botadero de basura de propios y extraños.

En estos tiempos se hace necesario asumir grandes responsabilidades ya que Huánuco se encuentra a puertas del Bicentenario de uno de los movimientos independentistas o reformistas ocurrida en esta región en 1812. Es tiempo de releer la historia e iniciar a re-elaborar la nueva historia, teniendo en cuenta a los verdaderos actores de la insurrección de 1812, como por ejemplo la participación de José Contreras y los diferentes alcaldes de indios que llegaron a más de sesenta quienes “fueron implicados en el movimiento y declarados culpables de diversos grados”[16] según se puede observar en una lectura atenta de los documentos publicados por la comisión del Sesquicentenario de la Independencia del Perú.

Estamos seguros que se nos acercan novedades. Ojalá que podamos encaminarnos a cumplir la promesa de la independencia. Huanuqueños es tiempo de reflexionar y disminuir la contaminación sonora en nuestra ciudad, que muchas veces no sólo incomoda, sino que distrae y obstruye la reflexión.

[*] clqqare@yahoo.es clqqare@hotmail.com


[1] Morán, Daniel. Repensando nuestra historia: Entre la reforma, el discurso y la revolución de la independencia peruana. En: “Illapa”. Lima: Año I, N° 1 diciembre 2007. pp. 55 – 93.

[2] Espinoza Soriano, Waldemar. El carácter de la independencia y años aurorales de la república del Perú: comentario analítico y crítico. EN: Universidad Nacional de Educación – Memorias del VII Coloquio nacional de estudiantes de Historia UNMSM –UNE 2006. Lima: UNE, Editorial Universitaria, 2007. p.19.

[3] Ibid.

[4] Macera, Pablo. Las furias y las penas: (Entrevistas). Lima: Mosca azul editores, 1983. p.330.

[5] Ibíd. p. 327.

[6] Bonilla, Heraclio y Karen Spalding. La Independencia en el Perú: Las palabras y los hechos. En: Bonilla, Heraclio y otros. La Independencia en el Perú. Lima: IEP Ediciones, 1972. p. 16.

[7] Grigulevich, Iósif. Luchadores por la libertad de América Latina. Moscú: Editorial Progreso, 1988. p. 19.

[8] Espinoza,… Ibíd. p. 32.

[9] Ibíd.

[10] Manrique, Nelson. Sociedad. Enciclopedia temática del Perú. Tomo 8. Lima: Empresa Editora El Comercio S. A. 2004. p.20.

[11] Corrales Valdivia, Edmundo. Discurso pronunciado con motivo de conmemorarse los 170 aniversario de la Independencia del Perú. Arequipa: UNSA- FCHS, 1991.

[12] Quiroz, Francisco. “La independencia realmente obtenida”. En: Historia del Perú (Material de Trabajo). Lima: Universidad Católica Sedes Sapientiae, 1999. p. 119.

[13] Paredes, Jorge G. San Martín, la expedición libertadora del Sur y la Independencia de los pueblos (1819-1821). www.monografías. com. [21.07.2010].

[14] Varallanos, José. Historia de Huánuco: Introducción para el estudio de la vida social de una región del Perú. Desde la era prehistórica a nuestros días: (Con ilustraciones y mapas). Buenos Aires: Imprenta López, 1959. p. 501.

[15] “Hoy Regional” Huánuco 27 de julio de 2009. p. 6.

[16] Chassin, Joëlle. El rol de los alcaldes de indios en las insurrecciones andinas (Perú a inicios del siglo XIX). En: Bulletin de I’Institud Francais d’Études Andines / 2008,37 81). p.240. (versión electrónica).

2 Respuestas de la noticia “ Cipriano Lucio, Quispe Quispe [*]: LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ”

  1. Victor dice:

    APORTE IMPORTANTE PARA EL REPENSAMIENTO REGIONAL
    Es cierto que la década del siglo XIX, es una coyuntura de rompimiento polìtico en q

  2. Victor dice:

    REINTERPRETEMOS LA NUEVA HISTORIA REGIONAL
    El aporte encierra y abre la reciente historiografía regional que debe escribirse desde la perspectiva de la memorias regionales y actores olvidados. Aporte de Huànuco fue detonante para debilitar el accionar polìtico de 1820, pero favorecido para los criollos regionales y eso ocurriò en Huànuco, donde el sector pro hispano criollo capturo el poder político regional en descridito de los subordinados. Esa brecha social no se fuciono hasta los albores del siglo XX.
    Las pruebas lo testifican que en las últimas décadas del siglo XX hay esa convivencia social polìtica con la apertura de de decisiones polìticas interlocalidades, que ocurre en pleno siglo XXI.
    El articulo del colega debe ser leìdo por los futuros polìticos de la regiòn.
    Victor Nieto Bonilla
    Consultor Social
    Historiador

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