«Caminante, son tus huellas / el camino, y nada más; / caminante, no hay camino, / se hace camino al andar. / Al andar se hace camino, / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar. / Caminante, no hay caminos, / sino estelas en la mar»
[“PROVERBIOS Y CANTARES”].
Antonio MACHADO Y RUÍZ
(Sevilla, 1875-Collioure, 1939)
Valiéndome de papel y lapicero ajenos, decimos que, nuestro sueño de conocer Santa Ana de Tusi se cumplió, proféticamente, como la segunda venida de Cristo, gracias al desarrollo de la Segunda Semana Nacional de Bibliotecas.
La neblina, el gorjeo inmutable de ciertas aves, los pasos agigantados de algunos cerropasqueños waraymozos (noctámbulos o trasnochadores), la música, expresión para toda categoría mental ¿y social?; la humildad de Ricardo FERRUZO TORRES nos permiten cubrir los 65 km. del Cerro de Pasco a Santa Ana de Tusi.
Cuando el Sol se halla en todo su esplendor, la figura petrificada de Sansón Dormido –en posición de feto– duplica su imagen en el espejo de Quyllurgocha (laguna de estrellas). Pestañeando no deja de cuidar las doce cargas de plata y oro, respectivamente. Cofres enterrados en 1881, por los tusinos, cuando fueron informados de la presencia de los araucanos al pretender saquear el templo de Vilcabamba. Al frente de Sansón Dormido emergen quinuales del cementerio goyllarino. Sansón Dormido por la cabecera y los pies está protegido con la cordillera Blanca –nótese el Jirishanka(1)–; en la punta de su nariz se inclina la cordillera Negra.
En sentido contrario a nuestro recorrido caminan infatigables niñas y niños, profesores y profesoras, pastoras y pastores, marchan sin divorciarse del tradicional wankupa, milkapa, fiambre o refrigerio. Abrigan y trasladan el fiambre en talegas blancas, mantas o alforjas.
TERCETOS
(ABA – BCB – CDC)
VIENE LA POLICROMADA ALFORJITA,
PASA TORRENTES, CUMBRES Y BARRANCOS…
TRASLADA CANCHITA PARA PANCHITA.
LA ALFORJITA PROGRESA A GRANDES TRANCOS.
SABE GUARDAR SECRETOS: COMIDA,
BEBIDA, AMORES, LITIGIOS FRANCOS.
ALFORJITA ALMIDONADA Y ASUMIDA,
TE CONSIDERO MI MEJOR AMIGA,
PROMESA HECHA CON CHICHA REDIMIDA.
Gateando con costal en las manos, en Ucuchucancha –microlugar prototipo de pantano– se acostumbra cazar ratones para el jubeo. En el caserío de Quiroz, la cabeza del Inka con chullo, autoriza volar nuestra imaginación por los surcos papales, por las trojes(2) abrigadoras de champa, por las leñas apilonadas.
La cama de champa abriga sin chirriar,
esta tulpa y su tea piden champa,
tulpa y cama saben cuándo y en que chirriar.
Desde curva Angawillka el panorama de Santa Ana de Tusi apreciase en toda su magnitud. El vehículo desciende por la carretera cual remolino de polvo. El precipicio coagula el cuerpo. Destaca un porcentaje mínimo de ocsha wayis (casas de paja). Ahí están los barrios de Gulana, Santa Rosa, Chaupis, Shishe, Buenos Aires, San Juan de Chora, Tushicancha. Siete barrios, indicio de un pueblo en avanzada.
Los ríos descendientes de Pampania, Chichurraquina, Pocobamba, Gueñuarragra, conforman la quebrada del Tawarmayu (cuatro ríos) y acordonan Tusi. La creación del distrito se remonta al 12 de enero de 1956, la Ley Nº 12548, tiene la autógrafa de Manuel A. ODRÍA, presidente de la república.
El distrito limita con poblados de Pasco y Huánuco. Veamos al mapa. Por el norte con la Comunidad Campesina de Antapirca, por el noreste con el distrito San Francisco de Mosca, Ambo, por el noroeste con el distrito de Chacayán; igualmente, por el sur con el distrito de “Simón Bolívar”, por el sureste con el distrito de Yanacancha; por el este con los distritos de de Pallanchacra y San Francisco de Asís de Yarusyacán; por el oeste con el distrito de Goyllarisquizga. Limites admirables, la noche cuida al día y viceversa.
Su fiesta patronal rinde homenaje a Santa Ana, acontece del 24 al 30 de julio de cada año (día central el 26). Ana y Joaquín, abuelos maternos y santos de Jesucristo, multipliquen el bien entre los descendientes del Tushipawayin.
Como no podía ser de otra manera, “28 de julio” florece como la calle principal de Tusi, ahí se mantiene vigilante el arco con sus campanas hembra y macho de casi media tonelada. Nos referían:
«Cuando fallece una warmi (mujer) el repique doblegado y tristón se sucede seis veces; en cambio, enterados de la muerte de un ollqo (varón), los alguaciles harán que las campanas se toquen doce veces alternas». Tan, tan, tan… doblan las campanas por el progreso y la unidad Extíngase –con los tañidos– la cizaña y toda artimaña.
Mientras nuestro olfato citadino percibe el aroma de los cipreses y pinos del parque “Daniel Carrión”, solo atinamos a decir: ¡Tusi! ¡Nos has cautivado!, porque estamos tushupando (bailando) en la quebrada del Tawarmayu.
Habasmuruy o siembra de habas, danza acoplada al pulso tusino. Las mujeres ataviadas con sombrero de paño, blusa, pullucata de bayeta teñida con anilina, manta de lana adherida a la cintura (en la manta encontraremos dos platos y cucharas). Al otro lado del escenario, los varones no pierden la prosa del habasmuruy, con su sombrero de vicuña, camisa de lana, pantalón de bayeta; éstos, en la mano derecha sujetan taclla y pañuelo, en la cintura portan manta tejida en el propio pueblo. A los danzantes súmanse los patrones, quienes en el momento preciso servirán comida a todos los minkaykunas u operarios.
Aparte del Habasmuruy, los tusinos danzan o bailan el Jo-Jo, Lirio-Lirio, Negrería, Charicuy-Charicuy, Señalacuy o Señalacushun.
Degustamos opíparamente chuño negro, caldo verde y ponche de leche, expresiones culinarias propias de la zona; y Edwin Trujillo Salazar, gran amigo nuestro, no pierde el dial de radio Tawarmayu. El espectro inicia transmisiones a la cuenta de huk, ishkay, kimsa, tawa… TAWARMAYU EN EL AIRE.
Neil Alden ARMSTRONG, a las 02:00 horas con 56 minutos del 21 de julio de 1969 [20 de julio para los sudamericanos por la diferencia horaria], después del alunizaje de Apolo XI, descendió y caminó por la superficie lunar, verbalizando de alegría: «Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad». Edwin Eugene ALDRIN, fue el segundo astronauta en poner un pie en la Luna. Un tercer hombre, Michael COLLINS, tutelaba la misión desde la nave. No obstante, la alegría duró poco, una voz estentórea ganaba cada vez más los oídos de los susodichos, hasta que lograron captar al personaje sin traje espacial y su mensaje íntegro:
«–Aniliiina, aniliiina, anilina. Todos los colores menos el color blanco, suficiente con el rostro de la luna. ¡Compren caseros! Si vende un tusino todo es fino».
Este chascarrillo corrobora la fama de caminantes o llamados también los fenicios peruanos. No hay rincón donde no hayan llegado, hasta la Luna qué duda cabe. Puedo inferir una sentencia: «El caminante tusino lleva esperanza, allanándose al entorno y resulta ubicuo y proactivo».
CALZANDO LOS PASOS DE RETORNO A CERRO DE PASCO.
Nuevamente, la tentación de apreciar Tusi, obliga descender en curva Angawillka, obsérvese los caseríos de: Callguán, Pampania, Machín, Jarichagua, Putaja. Oyese el trajín del Tawarmayu. Siluetas humanas movilizan las aguas tranquilas en los baños de Puliag.
En esas faldas –girando la mirada– donde el wayra (viento) y el Sol disputan su poderío, después de la cosecha, la papa amarilla menuda expándase en Chunomajana (lugar donde se tiende el chuño) a fin de que pueda cocinarse con el chicote de las heladas juniescas. La patata al ser ungida por el hielo, conviértase en chuño… Pélese [el chuño], tiéndase, déjelo secar y cuando esté negreado sancóchelo… Sírvase la cantidad necesaria.
¿Y que podríamos contarles del chuño blanco? Habiendo tendido el tubérculo en Wishka o Chunomajana u otra ladera, pisar a las cinco de la mañana el chuño helado antes que salga el Sol. Al borde del riachuelo abrase un pozo –forrarlo internamente con paja– machuque o aplaste el chuño blanco con piedra consistente. Vuelva después de un mes. Cumplido el tiempo, ¡a comerrr!, fécula o yuraq’ chuño.
Pasamos la voz a Goyllarisquizga. Vamos a Pocobamba. Un puente –creo el único en esa zona– indica los linderos entre Chacayán y Santa Ana de Tusi, en aquel momento surge la pregunta: ¿y las extensiones de Goyllarisquizga cuáles son? Tarea para otro viaje.
Volviendo al tema. Estamos en Pocobamba. Los canes pastores ladran maravillados al meandro o laberinto del río Pocobamba. Aguas invaden una esquina, burbujas chirrían en el jaleo, para salir zigzagueando a otra pendiente. Río Pocobamba, viajas imparable solazando y atemperando la naturaleza; en tus aguas, más de un caminante tusino purifica su alma antes o después de cada periplo.
Golpeando el ishkupuru (recipiente de cal) en los codos, generando unión con la wishla (cucharón de madera), queda escrito algunas hilachas sobre esta gente maravillosa. Nuestro reconocimiento sincero a quienes nos saludaron con su diestra y a los que nos comentaron con su mano izquierda, ellos son:
H Ricardo Sócrates FERRUZO TORRES, alcalde de la municipalidad distrital de Santa Ana de Tusi (período 1993-1995).
H Irma Luz CONDEZO RAFO (QEPD), bibliotecaria del Colegio “Gral. Córdova” de Santa Ana de Tusi.
H Asimismo, aprecio y venia de noventa grados, a quienes integran la Red de Bibliotecas de Pasco.
TERCETOS
(ABA – BCB – CDC)
LA HUELLA CONQUISTADA POR UN TUSINO,
DOMA VICISITUDES Y ZAPATOS;
HA GENERADO UNIÓN, AURA, CAMINO…
CONOCE LA LUNA, MÁS LOS ZAPATOS.
EL TUSINO INDAGA EN NOCHES VÍRGENES,
CONOCE AL DÍA COMO A SUS ZAPATOS.
LA FIEL MUJER MULTIPLICA SUS GENES,
EL TIEMPO ADMIRA SU HUELLA, SU CAMINO.
¡VIVA EL TUSINO! SUS GENES VÍRGENES.
(VROA, Santa Ana de Tusi, Pasco.)
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(1) Jirishanka. Nevado donde se perdió una avioneta en la década del ’60 del siglo XX, ningún pasajero sobrevivió. Vano resultaron los esfuerzos de andinistas [alpinistas para el caso suizo] y familiares que pugnaron rescatar los restos de sus seres queridos.
(2) Troje. (De origen incierto). f. troj.
Troj. (De origen incierto). f. Espacio limitado por tabiques, para guardar frutos y especialmente cereales. // 2. algorín (división para depositar la aceituna).




q bueno primo la publicacion acerca de la cultura de pasco………..sigue publicando mas asi com puchicando ta bueno