Iquitos (Interlínea).- Los pasacalles escolares que el viernes organizaron varias instituciones educativas, puso de cabeza a la ciudad esa mañana. Fue un día de locos, particularmente para los transportistas que se topaban con calles bloqueadas si tenían que transitar cerca de algún colegio.Positiva la actitud de los jóvenes al exteriorizar sus sentimientos patrióticos con estas manifestaciones, pero las autoridades debieron prever los perjuicios económicos y laborales que provocaron con la masiva interrupción de la vía pública. Bien pudieron hacerlo los feriados, cuando esos impactos contra la actividad citadina hubieran sido menores. Ya está hecho y será para la próxima, así que, este 28, mano al pecho.









